lunes, 16 de marzo de 2009

De paseo por Buelna

Este fin de semana he cedido a las presiones. Finalmente después de muchas semanas resistiéndome a la llamada de la selva (y de mi amigo Oscar) hemos partido (bien de mañana) a conquistar las ignotas tierras de Buelna.
Parte de mi resistencia venía motivadda por el hecho de que en la última salida mi lider y guía me hizo atravesar una muralla de tojos desacostumbradamente grande. Aún conservaba alguna espina en mi mochila Samsonite (la mochila más pija de toda Asturias según dicen algunos) que surtía un efecto disuasorio a la hora de extraerla del armario.
Pero al fin he cedido. El día no parecía precisamente halagueño, pero el ir n el nuevo coche de mi compañero de exursión me distrajo de los grises sobre nuestras cabezas.